¿Qué iniciás cuando iniciás?

Todos los sistemas operativos disparan automáticamente una serie de programas al iniciarse. Algunos los llaman servicios, otros procesos, otros demonios, pero la idea es básicamente la misma: el sistema operativo requiere que otros programas hagan otras cosas, o lo ayuden a hacer algunas. Un ejemplo obvio son los drivers de video: el sistema sabe que tiene que sacar cosas por la pantalla, pero no sabe exactamente cómo; entonces levanta el controlador de video, que no es más que un programita (o librería, no entremos en detalle) que le brinda un servicio tan simple como necesario: mostrar cosas en la pantalla. Gracias a este controlador, el sistema no necesita conocer absolutamente todas las pantallas, ni tampoco preocuparse por mostrar nada, sino que se lo manda al programita en cuestión y sigue con lo que estaba haciendo.

Algunos de estos programas son esenciales para el sistema, y sin ellos nada funcionaría como es de esperar. Pero otros no lo son tanto, y aquí tenemos un problema. Queremos saber que programas se inician, como se inicia, queremos quitar o agregar programas, modiciarles parámetros, y todo eso.

Cada vez que un programa se carga en memoria, comienza a consumir recursos: disco, cpu, memoria, buses, conexión de red, entre otras. A veces es mínimo, pero todos aportan su granito de arena, y cuando queremos darnos cuenta, tenemos diez millones de procesos que hacen que nuestra super PC, nuevita y con toda la potencia que alguna vez soñamos, funcione como una 486 con 16MB y con Windows Vista.

Para empeorar las cosas, muchos programas que instalamos se inician automáticamente aunque no se lo pidamos. En GNU/Linux, suele suceder con Apache, MySQL y esas yerbas. En Windows, con el 99% de las cosas que instalamos.

Por suerte, ambos sistemas nos ofrecen algunos mecanismos para controlar estos programas y, eventualmente, borralos del inicio. Incluso podemos a veces agregar otros programas que no se iniciaban solos. Veamos cómo…

En Windows.

Si vamos a Inicio->ejecutar y escribimos msconfig se nos abrirá una ventanita con varias opciones. El comando msconfig existe en todas las versiones de Windows, menos en Windows 2000. De todos modos, se puede copiar el archivo msconfig.exe de un Windows XP (en la carpeta Windows) a un Windows 2000.

Al abrirlo, veremos varias solapitas; cada una corresponde al tipo de programa que se inicia y al “disparador” de ese programa: si el programa se inicia desde una sentencia de un archivo de configuracion tipo system.ini o win.ini, si se inicia durante el proceso de inicio más básico (boot.ini), si es un servicio o si es un programa que se inicia en última instancia (los de la solapa inicio).

Si no sabemos bien que tocar, yo recomendaría no meter mucha mano. O mejor aún, googlear un poco antes de meter mano. Y si vamos a meter mano, hagámoslo principalmente en la solapa Inicio o a lo sumo en la solapa Servicios.

Un servicio, en Windows, es un programa que se ejecuta en background y realiza una tarea específica. Por ejemplo, tenemos un servicio que permite detectar cambios en el hardware, otro que permite abrir conexiones RPC remotas, otro que permite abrir la ayuda de windows, etc… Nuestros programas también pueden instalar servicios extras; por ejemplo, el antivirus suele instalar al menos uno o dos servicios básicos, uno que está atento todo el tiempo revisando cada archivo que se mueve en el sistema, y otro que actualiza la base de datos del antivirus. Lo mismo sucede con los motores de bases de datos, o con servidores tipo Apache, IIS, Tomcat, etc…

Si queremos ver todos los servicios que se están ejecutando, vamos a Inicio-ejecutar y escribimos services.msc . Si queremos detener un servicio en particular, podemos utilizar esta misma ventana o ejecutar un comando que lo detiene/inicia: net start SERVICIO . O tambien net stop SERVICIO, para detenerlo.

Bueno, mas allá de esto, podemos evitar que un programa se inicie automáticamente. Es bien facil usando el msconfig; lo destildamos o lo tildamos a medida que vamos necesitando. Luego, al reiniciar la PC, veremos que esos procesos o programas ya no están en ejecución.

¿Y si queremos agregar nuestros propios programas al inicio? Pues muy facil: solo hay que crear un acceso directo al programa dentro de la carpeta inicio del menu Inicio-todos los programas (conviene abrirla con el botón derecho para poder así arrastrar el acceso directo de manera simple).

En Linux.

La cosa en Linux está muy sencilla también. Y muy variada. Les digo como lo hacemos en Ubuntu, pero cualquier distro con Gnome puede hacerlo, y si usas KDE también tenés un gestor de programas de inicio (o podés instalar el mismo). El comando se llama services-admin , pero conviene abrirlo desde el Centro de control pues de este modo podremos ver TODOS los servicios del sistema y no solo los de determinados usuarios.

Vamos entonces a Sistema, Centro de Control (o ejecutamos el comando gnome-control-center). En la sección Sistema del centro de control, tenemos un iconito que dice Servicios. Le damos clic, y una vez abierta la ventana, lo desbloqueamos.

Bueno, ahi tenemos de manera bien simple un listadito de toooodos los servicios que se inician en el sistema. Al igual que en Windows, podemos marcar aquellos que queremos que se inicien o que no se inicien, tan simple como eso. Nuevamente, ojo con lo que tocamos, pues podemos hacer lío.

Pero en Ubuntu tenemos otra herramienta, también accesible desde el Centro de Control. Se llama Boot-up manager, o Administrador de Inicio, y esta muy bueno. Nos permite discriminar los que son servicios del sistema (gestión de energía, logs, servidores, etc…) y scripts de inicio (generador de números aleatorios, limpiador de dns).

Pero aún tenemos más opciones. Algunos programas son del sistema, y se gestionan como scripts y como servicios. Pero otros son programas de usuario, y forman parte de las sesiones de cada usuario. Y Linux, a diferencia de Windows, marca bien esta diferencia (de este modo, un usuario con “privilegios” en el sistema no hace lío con otros usuarios sin darse cuenta).  Desde Sesiones (Inicio – preferencias, o desde el Centro de Control), tenemos todos los programas de incio y todos los programas abiertos por la sessión actual del usuario. Este gestor de sesiones nos permite además agregar de manera muuuuy facil nuevos programas al inicio: botón añadir, seleccionamos el programa y listo. O podemos editar los programas que se inician (agregarle o modificar parámetros, por ejemplo) con el botón editar.

En distribuciones de la familia Debian, entre otras, tenemos también el comando update-rc. No vamos a entrar en detalles, pero básicamente nos permite iniciar servicios en el sistema en todos los runlevels que queremos, y también decidir como y cuando se cierran. El tema de los runlevels viene para laaargo, pero la idea aquí es que sepan que se puede ir mucho más allá.

Les dejo unos cuantos screenshots.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: